El Foro Temático WAFIRA II en Huelva confirma la necesidad de una gestión integral de la movilidad laboral

El Foro Temático WAFIRA II, celebrado en Huelva, ha reunido a instituciones públicas, organismos internacionales, servicios públicos de empleo, organizaciones empresariales y países socios para analizar el futuro de la migración circular y la reintegración socioeconómica desde una perspectiva práctica y compartida.

La jornada contó con una participación institucional de máximo nivel, reflejo de la dimensión estratégica del proyecto y de la cooperación internacional que lo sostiene. Entre las principales autoridades y representantes institucionales participaron Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España; Younes Sekkouri, ministro de Inclusión Económica, de la Pequeña Empresa, del Empleo y de las Competencias de Marruecos; Abdellah Chouikh, director general de ANAPEC; Fulgencio Torres Moral, vicepresidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España; Aurélia Segatti, especialista en Migración Laboral y Movilidad para África del Norte y Este de la Organización Internacional del Trabajo; así como representantes de la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea —DG HOME—, de ICMPD y de las instituciones participantes de Francia, Portugal, Mauritania y Cabo Verde.

Los debates desarrollados durante la jornada confirmaron una idea central: la movilidad laboral ya no puede limitarse al reclutamiento. Para que los programas de migración circular sean sostenibles, necesitan una gestión integrada que conecte todas las fases del ciclo migratorio: la preparación antes de la salida, el desarrollo de competencias, la experiencia laboral en destino y la reintegración socioeconómica tras la vuelta.

Este enfoque supone avanzar desde una visión centrada únicamente en cubrir necesidades de mano de obra hacia modelos más completos, capaces de generar beneficios equilibrados para los países de origen, los países de destino, las empresas y las propias personas trabajadoras.

Uno de los principales consensos del Foro fue el papel estratégico del sector privado. Las empresas y las organizaciones empresariales no pueden intervenir solo como receptoras de mano de obra en destino. Su participación resulta clave en todas las etapas del proceso: en la identificación de necesidades reales del mercado laboral, en el diseño de mecanismos de movilidad, en el desarrollo de competencias, en la mejora de la experiencia laboral y en la preparación de itinerarios que faciliten la reintegración económica de las personas trabajadoras en sus comunidades de origen.

El diálogo público-privado aparece así como una condición necesaria para mejorar la calidad y la sostenibilidad de los programas de migración circular. La implicación empresarial permite ajustar mejor la formación a las necesidades del mercado, anticipar perfiles profesionales, reforzar el seguimiento de los programas y contribuir a que la experiencia laboral temporal tenga un valor posterior.

El Foro también permitió consolidar una segunda conclusión relevante: la reintegración no debe concebirse como una fase posterior a la movilidad, sino como un proceso que se prepara desde antes de la salida. La formación, el reconocimiento de competencias, la orientación, el asesoramiento técnico y la conexión con oportunidades económicas en origen deben formar parte del itinerario desde el inicio.

Esta visión está en el centro del Modelo WAFIRA. La experiencia laboral en destino adquiere mayor valor cuando se integra en un recorrido más amplio, pensado para reforzar capacidades, generar aprendizaje y abrir nuevas oportunidades tras el regreso. Desde esta perspectiva, la reintegración socioeconómica no empieza cuando termina la campaña, sino que se construye progresivamente a lo largo de todo el ciclo migratorio.

Huelva ha ofrecido, en este sentido, un espacio especialmente significativo para el debate. La fase de movilidad de WAFIRA II desarrollada en la provincia permite observar sobre el terreno cómo la migración circular puede combinar empleo, formación, mediación y cooperación institucional. Esa experiencia práctica ha vuelto a servir como base para reflexionar sobre cómo mejorar los programas existentes y cómo adaptar el modelo a otros contextos.

Las conclusiones del Foro refuerzan el valor de WAFIRA II como espacio de aprendizaje compartido. El proyecto no solo acompaña procesos de movilidad laboral; también contribuye a generar conocimiento, fortalecer capacidades institucionales y promover una gobernanza más integrada de la migración circular.

WAFIRA II avanza así hacia una forma de cooperación en la que la movilidad laboral se entiende como parte de un proceso más amplio de desarrollo compartido: un modelo que conecta necesidades de empleo, formación, participación empresarial, acompañamiento técnico y reintegración socioeconómica en origen.